N° 52
CARRERA: LICENCIATURA EN HOTELERÍA Y TURISMO
AÑO: 2026
AUTORA: LISSANDRY PAOLA BÁEZ GÓMEZ
RESUMEN:
El trabajo se centró en el diagnóstico de las buenas prácticas para el turismo accesible en los hoteles de cuatro estrellas de la ciudad de Encarnación y se justificó en la necesidad de conocer de qué manera estos establecimientos atienden a personas con discapacidad o movilidad reducida, un segmento que cobró mayor relevancia en el turismo mundial en los últimos años, dado que cada vez más personas con distintas necesidades de acceso buscan participar plenamente de la experiencia turística en condiciones dignas e igualitarias (OMT, 2020). El turismo accesible no solo implica la adecuación física de los espacios, sino también la disposición de servicios, actitudes y políticas internas que garantizan una atención de calidad para todos los huéspedes, independientemente de sus condiciones físicas o sensoriales. En este sentido, contar con establecimientos que aplicaran buenas prácticas de accesibilidad se convirtió en un factor clave tanto para la inclusión social como para la competitividad del destino turístico (Ramírez y Osorio, 2021). Al respecto, diversos estudios señalaron que en América Latina aún existen importantes déficits en esta materia dentro de la oferta hotelera, lo que limitó el acceso igualitario al disfrute turístico. La investigación tuvo como objetivo identificar el nivel de aplicación de las buenas prácticas de accesibilidad en los establecimientos hoteleros de cuatro estrellas de la ciudad de Encarnación. Se adoptó un enfoque cuantitativo de tipo descriptivo, que permitió medir y caracterizar el fenómeno de manera objetiva. Como instrumentos de recolección de datos se aplicaron una entrevista estructurada de 24 preguntas y una guía de observación de 28 ítems, elaborada en base a criterios internacionales de accesibilidad turística. La muestra estuvo conformada por los gerentes o encargados de los dos hoteles de cuatro estrellas seleccionados, por ser los informantes clave con conocimiento directo sobre las políticas, infraestructura y servicios de sus establecimientos. Los resultados evidenciaron que ambos hoteles presentaron un nivel de aplicación medio de buenas prácticas de accesibilidad. El Hotel A alcanzó un 57,7 % de cumplimiento total sobre 52 ítems evaluados, con dificultades concretas en la ubicación de habitaciones accesibles, la circulación en pasillos y sanitarios, y la ausencia de señalización accesible. El Hotel B obtuvo el 63,5 % de cumplimiento, mostrando mayor
solidez en la infraestructura física básica, aunque con aspectos pendientes en la capacitación del personal y la señalización. En ambos casos, la contrastación entre la entrevista y la observación directa reveló que la percepción de los responsables tendió a ser más optimista que las condiciones reales verificadas en el sitio. Los hallazgos permitieron concluir que, si bien los establecimientos analizados realizaron esfuerzos en materia de accesibilidad, ninguno alcanzó un nivel de cumplimiento pleno de los estándares normativos vigentes. La señalización accesible constituyó la debilidad más extendida en ambos hoteles. En conclusión, la accesibilidad en el sector hotelero evidenció que, Encarnación aún tiene un camino por recorrer para convertirse en una realidad tangible para todas las personas que elijan la ciudad como destino turístico.
Palabras clave: Turismo. Accesibilidad. Hotel. Inclusión.